Un joven motociclista identificado como Jorge Alfredo de 22 años denunció haber sido presunta víctima de abuso de autoridad por parte de elementos de Tránsito Municipal de Tizayuca, Hidalgo, luego de ser detenido mientras circulaba sobre el bulevar principal de Héroes Tizayuca.
De acuerdo con el testimonio del afectado, fue interceptado por una oficial identificada como Araceli y otro agente más, quienes le indicaron que realizarían una revisión debido a que minutos antes se había reportado un presunto asalto en el área. Durante el procedimiento, los elementos revisaron sus pertenencias personales, incluida su cartera, lo que Jorge señaló como una actuación irregular fuera de los protocolos establecidos.
Posteriormente, los uniformados solicitaron su licencia de conducir y tarjeta de circulación, además de la póliza de seguro de la motocicleta, documentación que el joven aseguró estaba en regla. Sin embargo, al no encontrar una infracción que justificara la detención, la oficial argumentó que su licencia de conducir, expedida en el estado de Guerrero, no era válida en Hidalgo y que además se trataba de un documento “falso”, al grado de arrojarlo al suelo, según la denuncia.
Jorge intentó demostrar la autenticidad de su licencia solicitando que se verificara el código QR impreso en el documento, al señalar que permitiría comprobar su validez; no obstante, la oficial respondió de forma despectiva que los códigos QR “solo se usan en los restaurantes”; además de que escuchó que los oficiales hablaron de la cuota de multas diarias que tienen que cumplir.
Pese a ello, los agentes procedieron al aseguramiento de la motocicleta, la cual fue trasladada al corralón de Grúas Hidalgo donde el joven tuvo que pagar más de mil 900 pesos para su liberación; lo que evidencía unm contuvernio y reepartición de ganancias por multas.
Posteriormente, Jorge acudió al área de Asuntos Internos de la policía municipal, donde el personal revisó el caso y determinó condonar la multa, al no encontrar fundamento legal para la sanción. De acuerdo con el propio denunciante, en dicha oficina le señalaron que los elementos policiacos no son peritos y, por lo tanto, no cuentan con facultades técnicas para determinar la autenticidad de documentos oficiales.
El joven, quien estudia y trabaja, decidió hacer pública su denuncia para visibilizar lo que consideró una detención arbitraria y un trato indebido por parte de los agentes, además de cuestionar los procedimientos y la capacitación de los elementos de tránsito municipal. El caso ha generado inconformidad entre ciudadanos, quienes exigen que las autoridades investiguen la actuación de los uniformados involucrados.
